“¿Alguna vez entraste a un lugar y sentiste que te cambiaba la energía?”, es la primera pregunta que la diseñadora industrial y reconocida interiorista Victoria Kon plantea al iniciar su recorrido junto a Hunter Douglas y POSTAL POSTAL de la última edición de Experiencia Living en Remeros Beach.
La creadora de VK Home y de la cuenta @interiorness.ba da una pista que es toda una definición: “el diseño no es lo que ves, es lo que sentís”.
Y es, en esa línea exacta, en esa búsqueda de bienestar auténtico, que Hunter Douglas, la marca referente a nivel global en persianas y cortinas de lujo, concibe su presencia en el evento, uno de los ciclos esenciales en la agenda de diseño, arquitectura y decoración de interiores de Argentina.
“La luz transforma los espacios, pero también las emociones que vivimos en ellos. Este año, la invitación es a detenerse, experimentar y sentir cómo el control de la luz redefine el confort y la armonía de los espacios», sostienen desde la marca holandesa.
Sus piezas, que se acercan a objetos de arte, son elementos esenciales de todos los espacios de la feria. Departamentos que – con estilos diversos – remiten a ambientes humanos y sensoriales, con armonía estética y elegancia sin solemnidad.
Los arquitectos detrás en esta ocasión son: Gaby López Monzon, Leticia Rocco, Rob Ortiz, Iván Nahas, entre otros nombres destacados.

Un espacio bien iluminado es clave para que las ideas florezcan, pero debe ser una luz que se tamice de forma apropiada”, explica Victoria Kon. Y agrega otra sensación (y necesidad): la del descanso. “Cuando apretás el botón de pausa y decidimos que termina la jornada – señala la interiorista -, para mí son necesarios, primero texturas y segundo la luz que te permite entrar en ese modo que precisamos para bajar las revoluciones.
¿Y cuáles son las emociones que inducen (y expanden) los modelos de Hunter Douglas?
Calma y tranquilidad, como si cada ventana funcionara como un instrumento bien afinado, en donde la luz pasa a ser nuestro aliado silencioso. Con los modelos de Hunter Douglas, se logra el filtro perfecto entre las exigencias del mundo afuera y un espacio propio que contiene y te pone nuevamente optimista y en eje.
También la intimidad entendida como “privacidad hecha diseño”, no hablamos de muros, sino de una elección sutil donde el hogar es un hogar, con todas las letras.
¿Y qué sucede con la inspiración? ¿Con un entorno apropiado para convocar a nuestras musas? ¿Donde fluye la creatividad? Para que la mente se sienta libre, es fundamental también cómo ingresa el brillo desde afuera.
“Un espacio bien iluminado es clave para que las ideas florezcan, pero debe ser una luz que se tamice de forma apropiada”, explica Victoria Kon. Y agrega otra sensación (y necesidad): la del descanso. “Cuando apretás el botón de pausa y decidimos que termina la jornada – señala la interiorista -, para mí son necesarios, primero texturas y segundo la luz que te permite entrar en ese modo que precisamos para bajar las revoluciones”.

Calma y tranquilidad, como si cada ventana funcionara como un instrumento bien afinado, en donde la luz pasa a ser nuestro aliado silencioso. Con los modelos de Hunter Douglas, se logra el filtro perfecto entre las exigencias del mundo afuera y un espacio propio que contiene y te pone nuevamente optimista y en eje.
Sin embargo, más allá del placer visual o de la belleza cuando es funcional, la referente de Interiorness.ba sostiene al finalizar el recorrido que el diseño tiene implicancias aún mayores: incluso en nuestra auto confianza.
«¿Qué importante es el diseño de interiores no? Porque tiene que ver con las sensaciones que logran que sientas mayor seguridad, hay espacios con carácter, con personalidad, nuestras elecciones en diseño tienen que ver, al final, con nuestras convicciones«.
Con Hunter Douglas, la casa se vuelve un oasis reparador. La luz tamizada, el murmullo de la ciudad que queda afuera, la temperatura apropiada. El cuerpo nos lo va a agradecer. Y nuestro espíritu aún más. Eso es la atmósfera perfecta, ni más ni menos.





