Hay espacios que simplemente venden productos y hay ventanas hacia universos propios. Buenos Aires tiene, cada vez más, microcosmos que construyen sus propias narrativas, mundos olfativos y lugares que construyen belleza desde identidades muy distintas entre sí. La ambientación y el ambiente de cada uno de estos lugares de la selección de POSTAL POSTAL, funcionan como puente y argumento de visita para conocer el aura que existe alrededor de sus objetos de deseo.
Un palacete Belle Époque convertido en perfumería, un café con una galería escondida, el primero inaugurado en casi noventa años de un edificio emblemático; espacios que reinterpretan el código latinoamericano y gauchesco; varios laboratorios alquímicos y cálidos, cada uno sacado de tiempos extremos. Esta es una guía para los que todavía creen que entrar a un espacio de retail puede ser toda una experiencia, más allá de la compra.
Hay espacios que simplemente venden productos y hay ventanas hacia universos propios. Buenos Aires tiene, cada vez más, microcosmos que construyen sus propias narrativas, mundos olfativos y lugares que construyen belleza desde identidades muy distintas entre sí.
1) Édition Privée: en una maison formidable, la colección de alta perfumería de nicho más importante de Argentina (un verdadero atlas olfativo). / Av.Alvear 1780 – Recoleta.

La ex Residencia Lloubet —estilo Art Nouveau, con frescos italianos y más de 1000 m² distribuidos en tres plantas— fue restaurada para albergar la colección de alta perfumería de nicho más importante del país. En el centro del salón, una escultura brutalista en carbón de Vicente Grondona dialoga con las pociones de Amouage, Nasomatto y Xerjoff, entre muchas otras más. Hay fragancias árabes, italianas, inglesas, estadounidenses y cada marca tiene una historia personal, única por conocer. El espacio invita a recorrerlas, de Oriente a Occidente. Como novedad: en breve Édition Privée abrirá un nuevo espacio en Nordelta.
2) Bolazo Romero: un pequeño mundo que es un romance artesanal. / Cabello 3909 – Palermo Botánico.

Esta tienda se abre hacia adentro con dos marcas con identidades propias que comparten un mismo espacio en el corazón del Botánico. Bolazo, con la estética argentina y «gauchorromántica» de su fundadora, Victoria Sánchez, y Josefina Romero, con una producción artesanal de accesorios que emplea técnicas ancestrales de comunidades originarias, todo hecho de manera local y a mano. El resultado es una tienda verde, amplia , orgánica y suave que invita a entrar a un pequeño mundo propio, lejos del retail genérico.
3) Esquina Esquina: sensualidad arrabalera en una casona de Bustillo. / Ugarteche 3349, 2 piso – Palermo Botánico.

La creadora de Esquina, Josefina Roveta, no le teme a la decadencia ni al ridículo. En vistas de recuperar en la identidad porteña lo sexy, brandeado, e incluso chabacano, como le dijo recientemente a POSTAL POSTAL, su marca combina el patrimonio argentino artesanal con lo urbano y popular, en clave kitsch. Desde la antigua residencia del italiano Bartolomé Devoto, construida por Alejandro Bustillo, Roveta recibe a las clientas desde un espacio tradicional argentino pero en clave neo perreo: es una explosión de materiales de color rosa, caballos y corazones pixelados que conviven con las bolduras tradicionales de la casona y las paredes descascaradas. Una propuesta que apuesta por la identidad local sin complejos ni reparos, en un momento en que la moda argentina está mirando cada vez más para adentro.
4) Fueguia 1833: una boutique de fragancias con una atmósfera casi teatral en el emblemático edificio «La Colorada». / Cabello 3791 – Palermo Botánico.

La tienda ubicada en el segundo piso de La Colorada, el emblemático edificio originalmente residencial y ferroviario de Palermo Botánico, te lleva de las narices para conocer la marca creada por Julián Bedel. Desde una boutique de luz tenue, casi teatral, con mapas de la Patagonia en las paredes, vigas de hierro rojo a la vista y frascos de vidrio reciclado iluminados sobre una gran mesa central, la atmósfera de Fueguia 1833 es tan intencional como las fragancias creadas con botánicos nativos, en ediciones de no más de 400 botellas numeradas. Es una máquina del tiempo al presente, pero también a las memorias aromáticas de cada persona.
5) Café Cora: el primer café del Kavanagh en casi noventa años, un refugio con arte. / Florida 1065 – Retiro.

Por primera vez en sus casi noventa años, el Edificio Kavanagh —rascacielos Art Déco, el más alto de Sudamérica en su momento— tiene una cafetería. La bautizaron Cora, como el apodo de Corina Kavanagh y ofrece un espacio nuevo de conexión con la ciudad, su arquitectura y el barrio de Retiro, que lentamente vuelve al hype. La piedra, la madera y el diseño se encuentran en un espacio que homenajea la pastelería porteña de siempre con puntos de fuga tranquilizadores y arte a la venta, colgado en todas sus paredes. En este momento, la exposición vigente es “Cromogenia”, de Gaspar Iwaniura Lorge, una exhibición que pone en valor la mirada abstracta sobre el material y la luz, y se despliega en distintos tamaños entre la planta baja y el subsuelo.
6) Min Agostini: un atelier de moda que es un tesoro escondido. / Venezuela 622 – San Telmo.

De puertas para afuera, su cortina de chapa esconde un tesoro. La diseñadora formada en arquitectura construyó un espacio intervenido por la artista Sarana Juárez Estrada con una instalación de maderas recicladas que recorre todo el local de San Telmo como una red orgánica. La antesala funciona como galería con accesorios pensados en colaboración con Marta Minujín, en un atelier que se visita como si fuera un museo. Los maniquíes dan apaso a los percheros con vestidos escultóricos en plisados negros, azules y naranja furioso, tapados de paño de lana y otras prendas igual de memorables.
7) Jessica Kessel: contundencia visual y candidez en un nuevo espacio que refleja a su creadora. / Honduras 4712 – Palermo.

Después de establecerse en San Telmo y Recoleta, Kessel desembarca en Palermo con sus diseños de producción artesanal y una identidad visual tan geométrica y precisa como el nuevo espacio que acaba de inaugurar. La tienda refleja quién es ella y su marca: precisa, juguetona y ávida de mezclar materialidades y temperaturas de manera intuitiva. El espacio diseñado en conjunto con Guxta, mezcla la contundencia visual de una estantería de acero inoxidable poderosa con la calidez de un mobiliario rojo circular y protagonista y una alfombra rosa que invita a probarse todas las piezas en exhibición. Una de las marcas de calzado de autor más consistentes de la escena porteña.
8) Kostüme: una poética de contrastes para la tienda insignia de dos diseñadores icónicos. / Honduras 4771 – Palermo.

Desde 2001, Camila Milessi y Emiliano Blanco construyeron una marca conceptual y arquitectónica y su flagship en Palermo refleja de manera verosímil a una de las etiquetas más influyentes del diseño argentino. Con cincuenta colecciones encima y ropa que habla antes de que una persona abra la boca, la arquitecta Guxta fue la encargada de reinterpretar la materia metálica y las paredes de concreto en alto contraste. En su estado más crudo, 20 lingotes de aluminio macizo componen el espíritu brutalista de sus diseñadores y en su estado más etéreo, 40 metros de nylon fruncido completan el cielorraso translúcido. Toda una poética de contrastes que acompañan la trayectoria de estos diseñadores históricos del diseño de autor argentino.
9) Comité 357: tres amigas y un nuevo enclave creativo. / Tres Sargentos 357 – Retiro.

En una callecita adoquinada de Retiro que parecía dormida se abre un nuevo enclave cultural donde estaba la antigua sede de Lumi Hermanos, una cristalería histórica de principios del siglo XX. En 2023, tres amigas abrieron Comité 357 para hablar y hacer dialogar al diseño relacional argentino. Ideas, personas, proyectos, contextos y objetos se cruzan con la convicción de que las personas hoy somos mucho más interdisciplinares que las marcas. Un pionero del revival cultural de un barrio que está volviendo a pisar fuerte.
10) La Rosa Botánicos: una casa minimalista y de belleza ritual donde el cuerpo es el centro. / Manuela Pedraza 2421 – Núñez.

Su fundadora define a La Rosa como un lugar para venerar al cuerpo. Fundado en 2016, la casa de belleza ritual surgió como la síntesis de Magalí Costa por hacer converger varios mundos en una misma sensibilidad: la historia, la fotografía, el diseño, la naturaleza, los calendarios estacionales, la fitomedicina y la alquimia, el arte de comprender la fuerza vital que anima las plantas. El espacio debía transmitir los mismos valores de la cosmética 100% vegetal, perfumes basados en plantas autóctonas del Litoral, Córdoba y Río Negro, y rituales que parecen sacados de un tiempo sin nombre. Entonces aparece en un espacio despojado, un minimal brutalista en donde la ausencia de ornamento pone al cuerpo de las personas y su esencia en el centro del espacio.
11) La tienda del Teatro Colón: esplendor y belleza. / Cerrito 628 – Centro porteño.

Es uno de los mejores teatros de música clásica del mundo, y hace un poco más de dos años sumó su propia tienda para extender la experiencia y visita al Teatro Colón. Diseñada por la interiorista Coty Larguía, la tienda ofrece objetos de diseño como tazas de Pesqueria, libros de música, pequeños tutús y memorabilia que dialoga con la historia del teatro. La ambientación recrea recursos del Colón mismo, con todo su esplendor y belleza. Imposible salir con las manos vacías.
12) Sadaels: identidad y seducción rural entre colecciones como un archivo vivo. / Arévalo 1736 – Palermo.

El taller y tienda de Juan Hernández Daels, graduado en la Royal Academy de Amberes, es un espacio horizontal de cortinas infinitas que guarda piezas de todas sus colecciones como un archivo vivo. Los rastrines y caballos en los herrajes, las sustracciones y las líneas precisas de sus prendas dialogan con una tienda ubicada al fondo de una planta baja de Palermo que irradia luz natural, materiales nobles, seducción e identidad argentina y belga. Desde allí, el Rey del vestido local es tan editorial en su manera de construir como la marca que lidera.
13) Curatoria: el encuentro entre lo autóctono y lo sofisticado. / Av. Alvear 1850 – Recoleta.

Astrid Muñoz no viajó tanto para nada. Su tiempo arriba y entre aviones la ayudaron a conocer culturas, maestros, orfebres y aficionados de los oficios. Lo autóctono, la maestría y lo sofisticado se unen y reúnen sobre la Avenida Alvear en una tienda que revaloriza el trabajo artesanal latinoamericano. Al entrar a la pequeña boutique de la Avenida Alvear, se siente automáticamente ese aroma de la marroquinería que aporta calidez y nos ancla en Buenos Aires. La joyería confeccionada a mano en alpaca 925, de plata y hueso por maestros orfebres de distintos puntos del país, también nos habla y pone en valor nuestra identidad. La fusión que propone Curatoria con piezas que trascienden la temporada, entiende al lujo como herencia y atemporalidad.
14) Monoblock: arte y objetos con alma en un local lúdico con dos conceptos que se complementan. / Echeverría 1663 – Barrio Chino de Belgrano.

La entrada en el barrio Chino en color rosa y rojo parece la portada de un librito infantil, y es que la fachada promete y cumple con su interior: libros, afiches, obras de arte, regalos y un montón de objetos con alma, y criaturas que viven en muchísimos formatos y se exhiben en una biblioteca amarilla ligera y contenedora. «Quisimos conectar dos instancias, una de galería al ingreso donde hacemos las muestras y presentaciones y el sector de atrás que está más pensado como una tienda clásica, con mesas y bibliotecas de exhibición», le explica a POSTAL POSTAL la cofundadora de Monoblock Vik Arrieta. Desarrollado por Nacho Santoro con asesoramiento de Marina Christe e idea de Vik y Pablo Galuppo, este espacio se desarrolla hacia el fondo de una manera lúdica y en un barrio de alto tránsito.
Fotos: son gentileza de las tiendas seleccionadas.






