Trece situaciones exclusivas (y un poco secretas) de naturaleza y disfrute en Punta del Este y Alrededores.

Momentos y coordenadas donde la naturaleza, acompañada de una buena experiencia, es todo lo que necesitás para que el ocio y el disfrute sean totales. Campo, mar y bosque. Desde el mejor omakase de José Ignacio hasta el placer de bailar con los pies en la arena bajo la luz de un faro.


Por Vicky Schirinian para POSTAL POSTAL desde Punta del Este.

El verano es el momento más esperado para disfrutar de sus playas y las aperturas de temporada. En esta nueva entrega de POSTAL POSTAL desde Punta del Este podés descubrir situaciones que, ya sea por su grata sorpresa o su exhuberante naturaleza, son excelentes planes para disfrutar de este paraíso. Momentos y situaciones donde la naturaleza, acompañada de una buena experiencia, es todo lo que necesitás para que el ocio y el disfrute sean totales.

1) Las Musas para cualquier plan: día de spa en medio del campo, yoga, cocina peruana, meditación.

El espacio de Las Musas inmerso en el campo, a dos minutos de José Ignacio es un oasis en el paraíso. El plan es ir para disfrutar y relajarse en el Spa con su piscina y pool bar, su sauna y hammam y sus talleres holísticos. Ofrecen todo tipo de masajes con técnicas milenarias chinas y japonesas como shiatsu, reflexología, masaje facial japonés, drenaje linfático y aqua pilates con meditación. Además, sesiones de sound healing y armonización energética y tratamientos faciales de hidratación y vitalidad. Para hombres y mujeres.

El “Día de Spa” incluye acceso a la piscina climatizada, sauna seco, hammam y un tratamiento corporal. También en su sala de ejercicios con vista al lago dictan todos los días clases de yoga y pilates

Para carnaval, el 14 15 y 16 de febrero tendrán un pop up del restaurante peruano La Perlita con una cena de pasos que promete ser espectacular, de Lima a José Ignacio, sin escalas.

2) Hotel Fasano: restaurante, pool bar y noches de hotel con vistas panorámicas.

Uno de los secretos mejor guardados del Este sea tal vez la naturaleza impactante y el silencio y tranquilidad que se siente en el Hotel Fasano, un predio de 480 hectáreas que incluye hotel, spa, bungalows, casas privadas, campo de golf, restaurantes, centro ecuestre y la sensación de estar en Brasil en Uruguay. Fasano Las Piedras es la primera expansión internacional del grupo Fasano fuera de Brasil y el proyecto sigue la misma línea que todas las otras propiedades del grupo, con total integración de su arquitectura con el paisaje, confort máximo y una atención de mil puntos. Los huéspedes del hotel y sus bungalows, cuentan con carritos de golf a disposición para recorrer y moverse dentro del predio y pueden elegir por la experiencia de un picnic en sus jardines o una cabalgata con almuerzoQuienes no son huéspedes pueden visitar este alucinante lugar para pasar el día en su Spa y disfrutar de su piscina integrada a la naturaleza, mirar el atardecer con una degustación de caviar y espumantes o almorzar y cenar en sus restaurantes.

3) La nueva apertura en La Barra: Locanda y Harry’s Table, del Grupo Cipriani.

El ex hotel Mantra en el bosque de Montoya recobró vida este año gracias al grupo Cipriani que retomó el hotel con su nueva apertura: Locanda, un hotel resort de 100 habitaciones y el restaurante Harry’s Table que trae la impronta italiana a Punta del Este. Sentir la magia del Harry’s Bar veneciano o recordar el Cipriani del Hotel Alvear en Buenos Aires, a través de sus platos de pastas caseras y especialidades emblemáticas. Este es uno de los primeros pasos del Grupo Cipirani que marca el inicio de una visión integral que incluye hotel, residencias, casino y el futuro Cipriani Academy, un proyecto educativo internacional dedicado a la formación en hospitalidad. Tomarse un Bellini en la pileta de Locanda, rodeada de enormes eucaliptos, no tiene precio.

4) El Omakase de Tato Pescador (el mejor de José Ignacio).

Hay un lugar en el pueblo de José Ignacio, con unas sombrillas blancas y mesas tipo picnic donde se hace el mejor omakase de la zona, me atrevo a recomendar. Con pesca blanca fresca y local, que el mismo Tato busca cada mañana con su lancha, a pocos metros de la bahía brava de José Ignacio y, con lo que trae, el chef prepara entre tiraditos, niguiris y rolls, en un plato espectacular que recordarás para siempre. También imperdible en Tato el pejerrey frito en grasa y los buñuelos de algas. 

5) Una experiencia inmersiva del artista James Turrell y comida asiática en Posada Ayana.

Robert y Edda Kofler, propietarios y directores creativos de Posada Ayana, trabajaron con el artista estadounidense James Turrell y su equipo durante más de dos años para construir y albergar el primer Skyspace independiente de Sudamérica, llamado Ta Khut (La Luz en egipcio antiguo). Se trata de una obra de arte inmersiva, donde uno entra a ver cómo la luz de atardecer o amanecer cambia y tiñe todo el espacio, minuto a minuto. Este año, con la apertura del restaurante Bliss en Posada Ayana, las experiencias se combinan: primero se accede al Ta Khut para ver los colores del atardecer y luego se pasa a una cena con menú a la carta que incluye platos que combinan cocina japonesa con ingredientes orgánicos y de estación. A cargo de la cocina de Bliss se encuentran Max Hauf y Katrin Wondra, el dúo creativo de MAKA Viena, reconocidos por su restaurante en Austria, que los dueños de la posada decidieron traer un pedacito de su país natal a José Ignacio.

6) Bailar con los pies en la arena (¡y tempranito!) en alguna de las fiestas de El Chiringo.

En el parador de la playa Brava de José Ignacio, donde de día salen licuados y hamburguesas de sirí, cuando cae el sol las propuestas de música en vivo son el verdadero lujo: bailar y escuchar música con los pies en la arena, con el faro como guía, y mirando las estrellas. Desde temprano y hasta temprano, las movidas comienzan al atardecer, ideal para dejarlo todo y dormir temprano, después de un día de playa. En agenda para los próximos días: el 22 de enero toca la Jam de la Costa y el 27 Mateo Ottonello.

7) Cine bajo las estrellas y estrenos internacionales en el Festival de Cine de José Ignacio.

En su 16ta edición el JIIFF, Festival Internacional de Cine de José Ignacio, comienza este 24 de enero y hasta el 1 de febrero se van a estar proyectando películas internacionales, con entrada libre y gratuita y algunas funciones al aire libre, bajo las estrellas, que es el verdadero lujo para los que están en el Este a fines de enero. Este año el festival cuenta con la presencia del actor estadounidense Willem Dafoe que viene a presentar la película The Souffeur de Gastón Solnicki, de la cual es protagonista. 

Para 2026, los programadores del festival seleccionaron seis películas en competencia y tres largometrajes fuera de competencia. Las películas se proyectarán en tres locaciones de José Ignacio: la Bajada de los Pescadores, la Bodega Oceánica y Pavilion VIK. El acceso a todas las funciones es gratuito. Para las funciones programadas al aire libre en la Bajada de los Pescadores y en la Bodega Oceánica no se requiere reserva previa; se recomienda acercarse con abrigo y reposeras a partir de las 19:00hs para disfrutar la previa del festival y la puesta del sol ya que las funciones al aire libre comenzarán a las 20:30hs. Las proyecciones programadas en Pavilion VIK sí requieren reserva previa y cada película se proyectará en dos horarios para garantizar el acceso a la mayor cantidad de público posible.

8) Club de Balleneros: almuerzos con vista a la bahía y a las sierras en el club fundado por Páez Vilaró.

Como en las mejores calas europeas, pero en Punta Ballena, el Club de Balleneros fundado hace 60 años por el artista Carlos Páez Vilaró, cambió este año su propuesta gastronómica bajo el mando del chef uruguayo Lucas Muñoz. La carta, con influencias claras de su entorno marino, también incorpora sushi, arroces, parrilla y horno a leña. Este año, como novedad, incorporan tardes con DJs para poder ir a tomar un trago mirando el atardecer y el servicio de comidas a bordo, donde las personas pueden acercarse a la bahía con sus barcos, hacer el pedido del almuerzo, y Balleneros lo lleva hasta allí. «Es el único restaurante de Uruguay al que vos podés ir en tu barco, pararte en frente y que nosotros te llevemos comida, que no es solo una milanesa al pan, te vamos a llevar una paella, bebidas, hielo y al mismo tiempo los visitantes pueden descender desde su barco en el muelle para comer en el restaurant», detalló el chef Múñoz. Las vistas desde Balleneros son sublimes, a las sierras, al Pan de Azúcar y la inmensidad del mar.

9) Boluevard de las Palmeras: un trago en la barra volver a los años cincuenta en el Punta del Este del esplendor.

Otra nueva apertura en el puerto de Punta del Este, es el Boulevard de Las Palmeras, el nuevo proyecto de Marcelo Betancourt, al frente de Picniquería. Un restaurante inmerso en una antigua casa con aires naúticos de los años cincuenta, a una cuadra del puerto de Punta del Este, que ofrece un ambiente sofisticado, con una barra de madera, ladrillo y toques dorados, con butacas de terciopelo verdes, que invitan a tomar un trago mientras el propio Betancourt pasa música con sus vinilos a un costado. El menú es fuerte en parrilla, aunque también tiene platos inspirados en el mar, y la elegancia de su salón y su patio con palmeras te hace viajar en el tiempo.

10) Big Bang: domos, playa desierta y una tina de agua caliente bajo las estrellas.

En medio de la nada, Big Bang invita a conectar con el todo. En un terreno sobre la playa en Sauce de Portezuelo, el proyecto incluye un conjunto de domos de lujo para dormir, restaurante, sauna, tina de agua caliente y la conexión directa con la playa y el mar. Big Bang te recibe con un baño de bosque y sorprende con el interiorismo único de sus domos, diseñados por artistas locales, con todas las comodidades de una habitación de hotel de lujo. Ya estar ahí en el silencio de su entorno natural es un lujo. El mejor plan es darse un baño de mar a la noche y volver corriendo a su gran tina de agua caliente bajo las estrellas. Además, si no es opción para ir a dormir allí, Big Bang ofrece pases diarios que incluyen cabalgatas por la playa y cenas los viernes con música en vivo.

11) La vendimia en Estancia Vik.

El paraíso de VIK en José Ignacio se traduce en forma de hoteles de lujo y experiencias inolvidables. Para este próximo carnaval, se celebra la vendimia en Estancia Vik con un ritual de 4 actos donde se degustarán los vinos VIK y habrá gastronomía de campo y exhibición de polo. Las actividades serán el 15 de febrero. La jornada termina celebrando el carnaval, con ritmo y música, donde el DJ dará lugar a una fiesta memorable. Un momento para brindar, bailar y disfrutar del entorno, dando cierre a una experiencia que celebra el vino, el paisaje y el espíritu VIK.

12) Los mejores atardeceres del mundo, desde donde verlos.

Ya son años que vengo escuchando a españoles, norteamericanos, brasileros y turistas de otros países decir que no hay atardeceres como los de Uruguay. Es un fenómeno que se da en verano donde la buena onda, mezclada con la naturaleza del lugar, dan lugar a un sol que se esconde en la línea del horizonte redondo, enorme, naranja, flúo, y luego aparecen los cielos de los mil colores: violeta, rosado, verde y azul noche. Algunos de los puntos donde mejor se puede ver el atardecer son: la bajada de pescadores en José Ignacio, la playa Bikini desde las rocas, el parador I’marangatú escuchando buena música y tomando algo rico, la playa de Punta Ballena o Solanas y la rambla del Faro de Punta del Este.

13) Un Jardín Japonés en Punta Ballena.

Existe sobre la Ruta 12 en Punta Ballena un parque privado inspirado en la cultura japonesa. Son 12 hectáreas dedicadas al paisajismo japonés y el lugar se puede visitar con guía que incluye una picada tipo picnic o sin guía donde el recorrido es libre. Pensado inicialmente como un lugar de contemplación para la familia dueña del lugar, el jardín creció y se convirtió en un espacio donde naturaleza y cultura se entrelazan, una experiencia que la familia decidió compartir con la comunidad. Está abierto durante todo el año pero ahora en verano se realizan más actividades, con visitas casi todos los días. Las reservas y actividades especiales se hacen a través de su sitio web.

Otros lugares para investigar y tener en el radar:

El Almacén de la 104 de Narbona, un espacio fuera de tiempo, donde se sirven comidas caseras y productos frescos, bajo una parra con vista al campo. Santa Cruz Polo Club, en Camino Medellín, un club que tiene todo lo relacionado a caballos y este deporte, además de un área con piscina espectacular en el medio del campo, restaurante y eventos especiales. Cerro Timbó, un parque de esculturas cerca de San Carlos, en una propiedad privada con visitas ocasionales donde se pueden ver obras de Leandro Erlich y Luis Felipe Noé entre otros artistas argentinos, uruguayos e internacionales. Carmen en Garzón, la nueva tienda de las hijas de Mallmann, donde venden objetos bellos y comidas caseras. Puertito Don Anselmo en Piriápolis, un restaurante que queda literalmente arriba de las rocas del mar, donde se comen los mejores pescados, con aires de playas europeas y el encanto de lo hecho en Uruguay. Y alguna experiencia en contacto directo con el mar, como las travesías de luna llena en kayaks transparentes de Nerea Kayak y Sup, cruzar en lancha colectiva a la Isla Gorriti o alquilar una moto de agua en Solanas.

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